EL TESORO DE LA IGLESIA SON LOS POBRES

“El tesoro de la Iglesia son los pobres”. Albino Luciani (1912-1978)
Vuelve a ser de actualidad 30 años después un hecho histórico que marcó los designios de la Iglesia Católica en los tiempos modernos, la muerte de Juan Pablo I, el Papa Luciani, el Papa de la sonrisa. Su breve periodo de reinado en la cúspide jerárquica vaticana y su repentina muerte han dado desde entonces numerosas especulaciones acerca de lo que realmente le ocurrió a Luciani. ¿Cuáles fueron realmente las causas de la muerte de Juan Pablo I?, ¿Murió de un infarto de miocardio debido a su delicado estado de salud como afirma la versión oficial vaticana?, ¿O fue asesinado por querer acabar con la corrupción y la mafia existente como afirman muchos?. Probablemente nunca se sabrá a ciencia cierta, lo que si está claro que tanto las circunstancias de su muerte como las contradicciones posteriores de la versión oficial dan pie a todo tipo de especulaciones.

Albino Luciani siempre se había considerado como una persona de ideas progresistas y reformadoras, rasgos bastante opuestos al conservadurismo puro del sector duro dominante de la Iglesia. Tras su elección como papa en el conclave del 78, Luciano bautizó su periodo papal como “Humildad”, lo que generó un amplio rechazo dentro de la curia vaticana. Sus ideas renovadoras, su inclinación en favor del uso de métodos anticonceptivos y su apoyo a la teología de la liberación eran una severa amenaza. Pero las disputas entre Luciani y el verdadero poder en la sombra del estado vaticano venían ya de tiempos atrás.
Cuando Luciani estaba en el obispado de Venecia se produjeron muchos hechos fraudulentos que determinaron su intención de acabar con la corrupción económica dentro del Vaticano. En 1972 la Banca Vaticana vendió de forma oscura la Banca Catolica de Veneto al Banco Ambrosiano a las espaldas del obispado de Venecia. El responsable de las cuentas vaticanas era el Arzobispo Marcinkus, más conocido como “El Banquero de Dios”. Marcinkus junto con el dueño del Banco Ambrosiano y la mafia prepararon acciones fraudulentas a gran escala, como evasión de capital, evasión de impuestos, venta de armas,etc.. aprovechandose de la situación privilegiada del poder vaticano. Luciani, que estaba al corriente de todo esto, quería acabar de inmediato con toda esta corrupción. Y esta fue la principal razón por la que se cree que Luciani fue asesinado en tan poco tiempo tras ser elegido como máxima autoridad de la Iglesia.
El misterio de su muerte no cabe a pensar en otra cosa. Tras su fallecimiento fue embalsamado inmediatamente sin realizarle ninguna autopsia, después de que un forense distinto al del vaticano certificara su muerte. Según la versión oficial fue la familia de Luciani la que se “opuso” a tal práctica. Lo cierto es que las contradicciones ahondan aún más el suceso. En primer lugar se dijo que Luciani murió en la cama y que el primero en darse cuenta de su fallecimiento fue su secretario. Más tarde se dijo que fue una monja que se encargaba de la limpieza la que encontró al Papa muerto. Sin embargo esta monja dio versiones distintas de la forma en que encontró a Luciani. En una primera declaración dijo que se encontraba en el suelo del baño rodeado de vómitos, y en otra posterior que fue en la cama semidesnudo. Por estas razones la hipótesis que más peso tiene sobre la verdadera causa de la muerte del papa, es que fuera por un envenenamiento. ¿Quién o quienes lo envenenaron, o mejor dicho, quiénes mandaron a envenenarlo para deshacerse de él rápidamente?. Candidatos no faltaban.

Otro hecho para la reflexión fue el interés del Papa Wojtyla por investigar la muerte en extrañas circunstancias de otros pontífices. Uno de ellos que se dio a la luz fue el caso de Celestino V. Este Papa que murió en el S.XIII, pretendía crear una iglesia que reprodujera el estilo de vida de Cristo, una Iglesia más humilde, más pobre, más evangelista. Quería que la Iglesia dejará de ser un estado y se convirtiera en una comunidad. Se cuenta que tras su elección hizo su entrada al Vaticano montado en burro. Tras el análisis forense que autorizó Juan Pablo II sobre sus restos se descubrió que le clavaron un clavo en la cabeza. Wojtyla autorizó la investigación de otros casos, pero jamás se atrevió a hacerlo con su antecesor. ¿A que temía Karol?, ¿Sigue existiendo ese verdadero poder corrupto en la sombra dentro del Vaticano?, ¿Llegará algún día al poder un pontífice que acabe con esta lacra, que apueste por una Iglesia cristiana verdadera que predique con el ejemplo, la humildad, la bondad, la caridad y el sacrificio de Jesús?.¿Llegará el día en que el verdadero patrimonio de la Iglesia sean los pobres como decía el Papa Luciani?.

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